Nuevos estudios han demostrado que el cartílago articular es un tejido elástico carente de nervios, vasos sanguíneos y linfáticos. Lo cual lo convierte en una unidad funcional de membrana sinovial y hueso subcondral de varios milímetros. Encargado de reducir la fricción y permitir que los huesos se deslicen y giren uno sobre otro sin desgastarse.

Por lo que su fortalecimiento requiere fundamentalmente de tres elementos:
1.- Ejercicio idealmente cardiovascular de bajo impacto (caminata, bicicleta, natación).
2.- Suficiente agua (idealmente dos litros al día).
3.- Tratamiento con diversos tipos de proteínas especialmente enfocadas en articulaciones.
Correspondencia:
F. FORRIOL CAMPOS.
Dpto. Cirugía Ortopédica. Clínica Universitaria de Navarra.




